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La importancia de la temperatura a la que se sirve el vino

La regla general de servir los blancos a la temperatura del frigorífico y los tintos a la del ambiente es solamente aproximada: la temperatura del frigorífico es muy fría para algunos blancos, y la del ambiente demasiado variable para significar algo.

Además, hay que tener en cuenta que la sensación de la temperatura es bastante subjetiva. Por todo ello las temperaturas no se indican con afán normativo, sino como sugerencias iniciales, que con el tiempo cada uno ajustara a su gusto cuando forme un criterio propio.

  • BLANCO DULCE: de 6º a 8º
  • BLANCO SECO Y JOVENES: de 8º a 10º
  • BLANCOS SECOS DE CRIANZA: de 9º a 12º
  • BLANCOS FERMENTADOS EN BARRICA: de 9º a 11º
  • ROSADOS: de 9º a 12º
  • TINTOS JOVENES Y LIGEROS: de 13º a 15º
  • TINTOS JOVENES CON CUERPO Y CRIANZAS: de 15º a 17º
  • TINTOS RESERVAS: de 16º a 18º
  • TINTOS GRAN RESERVA: de 16º a 18º, algunos admiten hasta 20º
  • CAVAS: de 6º a 8º
  • GENEROSOS: de 6º a 8º

El servir un vino a temperatura adecuada es fundamental para apreciar todas las características peculiares y poder juzgar sus cualidades.



Servir un vino a una temperatura no adecuada puede modificar la percepción de las caracterásticas del vino. La temperatura tiene más importancia de la que en principio se le puede suponer.

Con el calor, la evaporación de los alcoholes hace que afloren los aromas más fuertes y menos agradables del vino.Por tanto, nada de servir los tintos a temperatura ambiente y menos en verano. En verano será conveniente el enfrialos en una cubitera e incluso servirlos un poquito más bajos, porque a lo largo de la comida irán subiendo de grados.

Para los vinos blancos y rosados una temperatura más alta destaca el alcohol y una excesivamente baja resalta su acidez y enmascara su personalidad.

Para conseguir la temperatura ideal es necesario subir o bajar los grados de formagradual, nunca se debe utilizar el congelador o calentar el vino.

Si el vino se encuentra a una temperatura elevada para su servicio, el sumiller introducirá la botella en una cubitera con hielo y agua, que controlará que no se enfrié excesivamente.

Cuando el vino está excesivamente frío es recomendable esperar que se vaya templando poco a poco, los cambios bruscos de temperatura no son convenientes. En un ambiente de 25º, el vino aumenta su temperatura 2º cada 15 minutos aprox.

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